Vinnum Sabbathi ocupa un lugar singular dentro del metal pesado hecho en México. Formados en la Ciudad de México en 2011, han construido una identidad que no depende de la velocidad, la saturación ni el gesto extremo entendido de la manera más obvia, sino de algo más difícil de sostener: una noción de inmensidad.
Desde el inicio, su propuesta se movió entre el stoner, el drone y el doom metal instrumental, pero no como simple mezcla de etiquetas, sino como un lenguaje propio donde el espacio, la repetición y la idea de viaje pesan tanto como el riff mismo.
Lo que vuelve importante a Vinnum Sabbathi no es sólo su sonido, sino la forma en que ese sonido ha sido llevado hacia una imaginería muy concreta. En su música hay ciencia ficción, exploración cósmica y una fascinación clara por lo astronómico, pero nada de eso aparece como adorno superficial. Más bien funciona como una extensión natural de su manera de componer: piezas largas, hipnóticas, de combustión lenta, que avanzan como si estuvieran siguiendo una órbita más que una estructura rock tradicional.
Esa coherencia conceptual les ha permitido abrirse un sitio muy reconocible dentro del doom y el stoner latinoamericano contemporáneo.
También importa su constancia. Aunque su discografía incluye splits y material en vivo, sus álbumes y colaboraciones muestran una línea bastante clara: de la afirmación de un lenguaje propio en Gravity Works de 2017 a la expansión conceptual de Of Dimensions & Theories de 2020, pasando por colaboraciones como The Good Earth Is Dying con Cegvera en 2018 o Silent Future con Rezn en 2023.
No es una banda que parezca perseguir visibilidad inmediata. Más bien da la impresión de estar desarrollando un universo sonoro con paciencia, dejando que cada lanzamiento agregue otra capa a esa relación entre pesadez, cosmos y trance.
Highlights discográficos
Gravity Works (2017)
Este primer larga duración funciona como una declaración de principios bastante clara. Aquí ya está la base de todo lo que hace reconocible a Vinnum Sabbathi: riffs que se desplazan con lentitud controlada, una sensibilidad muy marcada para la expansión instrumental y una idea del doom como experiencia de inmersión más que como simple golpe de peso.
El disco tiene cuerpo, pero también tiene horizonte, y esa combinación evita que el material se encierre en la pura repetición. Es una obra que presenta a la banda con seguridad, sin sonar todavía agotada por su propia fórmula.
The Good Earth Is Dying (2018)
El split con Cegvera deja ver otra faceta del proyecto: una inclinación todavía más fuerte hacia lo narrativo y lo conceptual. Las composiciones de Vinnum Sabbathi en este lanzamiento conservan la lentitud y el volumen que ya eran parte de su identidad, pero se sienten especialmente orientadas a la construcción de paisaje, como si el riff fuera también una herramienta de observación.
Hay un tono sombrío y reflexivo en estas piezas, menos centrado en el impacto inmediato y más en la sensación de desplazamiento. Dentro de su discografía, es uno de esos lanzamientos que amplían el mapa de la banda sin romper con su esencia.
Of Dimensions & Theories (2020)
Con este disco, Vinnum Sabbathi alcanza una forma más completa y ambiciosa de sí mismo. El álbum desarrolla con mayor claridad su dimensión cósmica y deja ver una escritura más madura, capaz de sostener composiciones largas sin que la tensión se diluya.
Hay una sensación de amplitud que atraviesa todo el material, pero siempre anclada a un trabajo de guitarras y ritmos que mantiene el peso en primer plano. Es, probablemente, el punto donde la banda consolida con más nitidez su voz: un doom espacial, instrumental y contemplativo, pero nunca frío ni abstracto.
Silent Future (2023)
La colaboración con Rezn encaja de manera natural en la trayectoria de Vinnum Sabbathi porque refuerza varias de sus virtudes sin volverlas previsibles. El encuentro entre ambas bandas abre texturas nuevas y hace que la veta psicodélica y expansiva del proyecto mexicano dialogue con otra sensibilidad afín, sin perder densidad.
Hay una cualidad flotante en este material, pero también una tensión subterránea que evita que todo se vuelva meramente etéreo. Más que una curiosidad lateral, Silent Future se siente como una extensión lógica de ese universo sonoro que Vinnum Sabbathi ha venido construyendo desde hace años.